viernes, 18 de junio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
Reseñas de Libros Eróticos en Analitico.es
- Erotic Dream Girls
- Nylon Girls
miércoles, 16 de junio de 2010
Pornotopía
- Pornotopía
- Beatriz Preciado
- Editorial: EDITORIAL ANAGRAMA, S.A.
- ISBN: 978-84-339-6312-3
- Nº de páginas: 236
- Lugar y año de edición: BARCELONA 2010
- Formato: TAPA BLANDA
- Tipo de edición: Bolsillo
- Colección: Argumentos, 413
- Idioma: Castellano
jueves, 13 de mayo de 2010
Maravilla en el País de las Alicias (Antonio Altarriba)
martes, 11 de mayo de 2010
Cuerpos Entretejidos, de Antonio Altarriba
Marzo 1996
La Sonrisa Vertical SV 97
ISBN: 978-84-7223-969-2
184 pág.
10,58 € (IVA no incluido)
El jurado recomendó muy especialmente la publicación de Cuerpos entretejidos, impresionado por la capacidad imaginativa del autor. La verdad es que cualquier lector se dejará fácilmente conducir a través de los tiempos por distintas culturas y diferentes maneras de concebir y vivir el sexo.
Estas cinco historias, entretejidas en la sensualidad de las telas al uso en el período en que se desarrollan, nos trasladan, envueltos en la fina seda, desde fabulosos y licenciosos palacios de Oriente, donde todo parece permitido, hasta, ceñidos en fibra sintética, la más actual y dura realidad virtual, donde el sexo se enmarca en la ficción programada. Entre un tiempo y otro, arropados en lino pasamos por los extraños y rudos rituales del Africa más profunda ; envueltos en el suave terciopelo, por los perversos amores letales en la Italia del Renacimiento, y rodeados del vaporoso tul, por una exposición universal en un Estados Unidos decimónico, donde la idea de progreso alienta los ánimos con la misma luz que enciende los cuerpos.
Cuerpos entretejidos parece concebido para desencadenar, por contagio, la imaginación del lector, cuyas más incontroladas fantasías se verán enardecidas, y podrá volar adonde mejor le plazca, animado por la hábil facultad de Altarriba para hacerle visualizar cualquier ensoñación erótica, donde y cuando quiera que se prenda la llama del sexo.
martes, 20 de abril de 2010
Alan Moore habla de pornografía
jueves, 11 de febrero de 2010
69 historias de deseo
El volumen que recoge estas obras de arte, bajo el subtítulo de “Un museo del imaginario erótico” (Editorial Electa), encadena con una edición exquisita una retahíla de escenas que se mueven entre dos polos complementarios y opuestos a la vez: enseñar y ocultar, pero siempre con el deleite visual como motivo principal. Aunque hay obras de todas las épocas, el autor ha huido del corsé de una cronología férrea, además de incorporar obras de distintos géneros (hay escenas religiosas y profanas) y soportes, desde lienzos hasta fotografías, pasando por grabados, esculturas y cerámicas, que muestran la inspiración constante en la pasión por disfrutar del cuerpo humano. Cada imagen, muchas veces maquetadas a sangre, va acompañada de un pequeño texto.
El autor elige para comenzar una vasija griega del siglo VI a.C., en la que se representa una explícita orgía con sexo oral y anal entre hombres. Luego se hace una pregunta: “¿Gozaban los griegos y romanos de más libertad sexual que nosotros?", para, a continuación desmontar el mito que se crea en la mente al observar los órganos genitales sin tapujos. No obstante, en Roma no estaban mal vistas las relaciones homosexuales, aunque se criticaba el papel “pasivo” de tales relaciones, como mostraba Catulo en algunos de sus poemas. Para apreciar esa pasión por el sexo del mundo romano no hay más que darse un paseo por los frescos del lupanar de Pompeya. De los pompeyanos el autor ha escogido una Invocación a Príapo (79 a.C), hijo fruto de una juerga entre Dioniso y Afrodita, que atraía la buena suerte con su enorme falo en constante erección, “símbolo de fecundidad”, y sonrisa bonachona. Este tipo de obras muchas veces solamente lo podían ver algunos privilegiados, como la escultura del dios Pan copulando con una cabra (79 a.C), que se encuentra en el “gabinete secreto” del Museo Arqueológico de Nápoles, con obras que siempre han alentado la imaginación y el deseo por conocer “lo prohibido”.
Del infierno de El Bosco al "baño turco" de Ingres
Tras el triunfo del cristianismo, los dioses paganos siguieron dando rienda suelta, a hurtadillas, a sus pasiones desenfrenadas, pero tuvieron que esperar un tiempo para su destape. En Les larmes d´ Éros, George Bataille, libro inspirador de la reciente exposición sobre el erotismo del Museo Thyssen, escribió: “La Edad Media puso en su lugar al erotismo en la pintura: ¡lo relegó al infierno!”. Y en el infierno continúa en El Jardín de las Delicias (1517), inmenso tríptico de El Bosco, que detalla todo un repertorio de “perversiones” como para perderse buscándolos todos con miradas indiscretas en el Museo del Prado. Salvador Dalí bebió directamente de esta fuente inagotable de inspiración y parece ser que también el autor del libro, puesto que no escatima en detalles.
En el Renacimiento vuelve la exaltación del cuerpo humano en todo su esplendor. Los poderosos cuerpos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, cuyos atributos estuvieron tapados mucho tiempo, son buena muestra de ello. Y, después, en el Barroco la voluptuosidad se desboca: los estímulos visuales de las poderosas carnes de Rubens pueden acompañar perfectamente a la fascinante Venus del espejo(1651) de Velázquez. Una leyenda cuenta que Felipe III le espetó al pintor: “Esto es pecado”, a lo que el sevillano le respondió: “Es arte. Si ve pecado quizá el pecado esté en sus ojos y no en el cuadro”. Poco a poco el erotismo se fue refinando, con un gusto representado en el libro por obras de François Boucher y Jean-Honoré Fragonard. No obstante, de esa época destacamos, por “raro”, el dibujo de Jean-Jacques Lequeu, "Y nosotras también seremos madres, porque...” (1793), que muestra una monja descubriendo un pecho. Una imagen que, según el autor, “deriva del afán cristiano de convertir en tabú todo deseo sexual”. Amén.
El cuerpo femenino, "ese pecado"
Y luego llega el “bendito” siglo XIX, que en el libro cuenta con un buen repertorio de imágenes, como El baño turco (1865) de Ingres, todo un repertorio de desnudos femeninos en un lienzo con forma ovalada, que nos remite a las fantasías placenteras del “voyeur”. Este siglo elevó a la mujer a los altares del erotismo: no hay más que recordar a la Olimpia de Manet, una meretriz que mira desafiante al cuadro, o los cuadros del Simbolismo, que ofrecieron una visión de la mujer como “portadora del mal” (del pecado). Los ojos viciados de la historia del arte muchas veces la han mostrado como una femme fatale, “peligrosa y atractiva por ser libre”, como afirma Erika Bornay en su obra "Las hijas de Lilith". El libro de Traimond recoge alguna obra de dos autores que rellenaron cuadernos y cuadernos con multitud de escenas eróticas y sexuales, como Felicien Rops o Aubrey Beardsley. También al alemán Franz von Stuck le “encantaba representar la ecuación cristiana ‘pecado=sexo=falo=serpiente’". No obstante, la escena más impactante de esta época es el primer plano, realista e impresionante, de la vagina que realiza Gustav Courbet, que titula El origen del mundo (1866). Aunque también en el libro se recogen escenas menos explícitas y con una sensualidad más delicada, como una de Gustav Klimt o algunas escenas de los pintores prerrafaelitas ingleses.
El erotismo del siglo pasado
En el siglo XX, el siglo en el que la mitología acabó desapareciendo como motivo clave de la creación artística, algunos autores como Picasso siguieron reinterpretando las andanzas amorosas de personajes mitológicos, como Dora y el minotauro (1936), una exquisita reinterpretación del momento en el que el poderoso minotauro aborda a la frágil Dora: lo pinta sin sexo. Como afirma el autor “En la España de la época, el sexo rebaja al hombre al rango del animal, la virilidad del hombre se ve constantemente comparada a la del toro. Si el hombre, en tanto que macho, debe ascender hasta el toro, en tanto que católico no puede rebajarse hasta el toro”.
También tiene un hueco el mundo "misterioso" de Balthus (La habitación, 1942) pintor al que se le criticó la inclusión de mujeres jóvenes en sus lienzos, al más puro estilo de la "Lolita" de Nabokov, algolo que Molina Foix calificó de "el culto misterioso de las niñas". El pintor afirmó, al estilo de la respuesta de Velázquez, "las niñas para mí son sencillamente ángeles y en tal sentido su inocente impudor propio de la infancia. Lo morboso se encuentra en otro lado". Balthus buscaba la pureza en su obra.
En “69 historias de deseo” también tiene cabida la experiencia dadaísta de Duchamp, los equívocos surreales de René Magritte, el Pop Art de Tom Wesselmann e incluso una pequeña parada por el cómic japonés (sin tener en cuenta los cómics pornográficos). Y hay hueco para la abstracción, aunque Georgia O´Keeffe siempre ha negado que “pintara flores clítorídeas, acantilados vaginales y meandros peniales” (es decir, una geografía genital), según el autor. Por otra parte, Traimond no ha dejado de lado las escenas de sexo entre mujeres como la exposición del Thyssen, además de alguna otra escena homosexual, curiosamente mitológica: La muerte de Jacinto, el único hombre entre el inmenso harén del dios Zeus. Y sobre el erotismo transexual, habla sobre una obra de Pierre Molinier, El Chaman (1970). En definitiva, lejos de la anécdota sexual del título, la obra es un paseo visual muy evocador e imprescindible por el arte erótico occidental.
Fuente: Terra
sábado, 2 de enero de 2010
La autobiografía de Hugh Hefner, mejor libro histórico de este siglo
Pese a haber roto algunas barreras, Hefner cree que sus compatriotas todavía no se han liberado todo lo que debieran. "Antes de Playboy estábamos muy reprimidos", dijo durante la fiesta en Los Ángeles a la cadena Fox, a lo que añadió que aunque las cosas "no están tan mal como en los 50", los estadounidenses todavía son "muy hipócritas" en lo que a cuestiones sexuales se refiere.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Reseña: Playboy
sábado, 7 de noviembre de 2009
Noticia: La I Bienal de Arte Erótico ya tiene ganador: el fotógrafo Gori Vicens
Además, han sido premiadas con el segundo y tercer premios una escultura de Mariano Grynberg y una instalación de Yoko, y se han entregado dos accésits a una instalación de Carmen Cañadas y un vídeo del grupo Triminamolàs.
Estas obras, así como las otras 65 seleccionadas de las 238 inscritas, se exhibirán este viernes 6 de noviembre en una inauguración que tendrá lugar en el Palau de Ca’n Bordoy. Música, performances y espectáculos de danza formarán parte también de esta fiesta, durante la cual se entregaran los premios, dotados con 3.000, 1.500 y 1.000 euros.
El jurado de esta edición de la Bienal de Arte Erótico ha estado formado por Rafa Forteza, Toni Fuster, Nieves Barber, Gudi Moragues, Pepe Cañabate, Juan Ramón Bonet y Jaume Poma. El conjunto de los proyectos presentados ha abarcado todas las modalidades artísticas: pintura, dibujo, fotografía, escultura, vídeo arte, instalación y box art. Tras su recopilación, análisis y selección, Rosario Fernández, directora de la Galería Berlin y organizadora de la I Bienal de Arte Erótico, reconoce que “la visión del erotismo en el arte ha cambiado. Se aleja de lo explícito, juega con los dobles sentidos y explora la sensualidad utilizando todas las disciplinas, técnicas y herramientas posibles”.
Este certamen ha permitido la suscripción de una obra por artista, aunque ésta podía ampliarse a un formato seriado o un conjunto homogéneo. Entre los 70 seleccionados hay trabajos de creadores de Baleares y la Península, así como de Colombia, Argentina, México, Chile, Cuba, Alemania. Destaca la participación de un colectivo integrado por personas con enfermedades mentales graves de la Unidad Comunitaria de Rehabilitación de Manacor (GESMA).
La muestra también incluye una sección de artistas invitados que presentarán su obra fuera de concurso. En este apartado se encuentran trabajos de Esther Limones, Víctor Borisov, Saúl Herrero, Gregorio Santos, Alessandro Marinelli o Pedro Estarellas Sabater.
Fuente: Mallorcadiario
jueves, 5 de noviembre de 2009
Reseñas de libros eróticos en soitu.es
sábado, 19 de septiembre de 2009
Exposición: Lágrimas de Eros

El último libro del escritor francés Georges Bataille sirve de nombre para la próxima exposición organizada por el Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid que – inspirada en algunas de sus ideas de erotismo – presenta una exposición con una carga considerable de sensualidad y que discute la identificación del erótico con lo prohibido, con lo transgresor y el sacrilegio religioso.
Lágrimas de Eros tiene todo: la mirada masculina y la femenina, lo hetero y lo homo, el voyeurismo y exhibicionismo, el bondage y el sadomasoquismo, los diversos fetichismos, etc.
La exposición incluye 121 obras, entre pinturas, esculturas, fotografías y vídeos -está organizada temáticamente- con cada sala dedicada a uno de los grandes mitos de Eros.
Podemos encontrar obras que van desde el romanticismo hasta el simbolismo y de éste al surrealismo y a lo contemporáneo, así como saltos atrás en la cronología del arte.
La exposición Lágrimas de Eros podrá ser vista del 20 de octubre de 2009 al 31 de enero de 2010, en las sedes del Museo Thyssen-Bornemisza en el Paseo del Prado 8 y Fundación Caja Madrid en la Plaza de San Martín, 1 – ambos en Madrid.
Vía ArteSpain




